lunes, 10 de septiembre de 2007

Vino, cobre y poesía



¿Qué tiene que ver el Curanto con Roberto Bolaño?
Ambos son frutos de Chile, los dos bajo tierra nos seguirán alimentando.

El curanto chileno

A cavar un pozo de trueno en la tierra
y a calentar piedras volcánicas. Entre ellas
se cocinará el curanto para mañana.
Los mapuches, además de abrir el curanto,
sólo esperan cielo sin cenizas y ríos sin lava.
Esas manos, que ahora tejen el tiempo
con la esperanza y el frío y que fueron araucanas
y antes de ayer incendiadas en la historia,
hicieron monedas que iluminaron la noche.
Las cicatrices siguen doliendo en la voz
de Violeta Parra que cantando nos avisa
que tiene ganas de curanto con chapalele.
En esa olla donde está el alma del negro suelo
se cocinarán los frutos de la tierra y del mar:
blancos pollos junto al inocente cordero
rodeados del candor del apio y del repollo
tomarán los jugos de los erizos y las sales
de calamares, almejas, lapas y mejillones
en un reino subterráneo de la Isla de Chiloé.
Los chapaleles -amasados con papas nocturnas-
hoy vemos que fueron sueño y almohada
para este manjar oceánico que nos despierta.

En Chile todos escriben, aún cuando duermen. José Donoso, con "El obsceno pájaro de la noche" y "Coronación" se sumó al boom de la literatura latinoamericana. Pasó el boom y la literatura se siguió cocinando. En 1953 nace Roberto Bolaño y como autor de "Estrella distante", "Los detectives salvajes", "2666" y "Nocturno de Chile" crea su propio boom. En la novela "Nocturno de Chile" el personaje revisa en una noche de fiebre alta los momentos más importantes de su vida, todo ocurre en el imsomnio de esa sola noche. ¿Cómo olvidar al padre Sebastián Urrutia Lacroix, sacerdote y crítico literario, miembro del Opus Dei y poeta mediocre? Éste a su vez crea otro personaje que es H. Ibacache, un hombre dedicado a las actividades culturales y a publicar sus puntos de vista en un diario de prestigio? En la realidad de esa novela caben todas las otras realidades y no faltan los personajes que las crean, como esa mujer misteriosa en cuya casa se reune lo más granado de la literatura chilena, allí están desde Neruda hasta el gran crítico Farewell, al tiempo que en el sótano de la casona, no visitado por ninguno de los huéspedes, se practica la tortura y toda la crueldad del terrorismo de estado, mientras en las calles de Santiago, donde impera el toque de queda, una tranquilidad aparente oculta los crímenes más incofesables. En la novela famosos poetas y críticos están escondidos detrás de las cortinas de sus seudónimos y son testigos de lo que no quieren ven pasar por la ventana, y mucho más, cuando los terribles acontecimientos llegan hasta la puerta de cada casa y hay que padecerlos. El sufrimiento va trabajando las vidas y las palabras, de los padeceres -negros como el mal tiempo- surgen claramente las conclusiones acerca de la ética, la libertad, la falta de coraje y el arrepentimiento que a veces tiene todo cobarde. La relación de algunas actitudes humanas, como la relación entre la literatura y la vida, permite que Roberto Bolaño escriba una obra espléndida, con todo el desahogo de una ventana que se abre después de la tormenta, cuando ya ha salido el sol después de muchos días oscuros, y el agua, que ha barrido casi todos los dolores, ha dejado paso a una brisa oceánica y transparente que mueve una bandera.



Otro de los
mayores genios
en las letras
de Chile fue,
sin la menor duda,
Vicente Huidobro,
quien afirmaba
que "Los cuatro
puntos cardinales
son tres:
Norte y Sur".
Una vez,
a sus amigos
les hizo
esta declaración:
"Conocí
un hombre
interesante:
no tenía principios.
Un hombre,
un verdadero hombre,
no tiene principio
ni fin. Como Dios."
Además era dueño
de varios axiomas;
anotaré sólo dos:
"Axioma
para los músicos:
Los pájaros cantan mal."
"Otro axioma para los músicos: Los barcos
cantan mejor que las sirenas."

Sus aforismos no estaban desprovistos de la intelgencia del humor.
Cierta vez después de ver un melodrama, opinó:
"Era tan mal actor, que lloraba de veras."

Así como una bodega donde se gestan los mejores vinos sería capaz de contener a Pablo Neruda; para contenerlo a Vicente Huidobro no hace falta una mina de cobre a cielo abierto como la de Chuquicamata, le alcanzaría con un copa. No en vano declaró: "El mayor enemigo del poema es la poesía."

Patrimonio folklórico chileno

El patrimonio folflórico de Chile tiene sus baluartes
en Margot Loyola,
Gabriela Pizarro,
la familia Parra,
con Violeta entregándole
su voz a la guitarra
y con Nicanor Parra,
entregándole sus manos
a la poesía; con Isidora Aguirre
que es la autora de la letra de la famosa
comedia musical chilena "La pérgola de las flores" cuya música es de Francisco Flores del Campo
y que trascendió a todo el mundo.

El baile
nacional
chileno
es la cueca,
que se baila
con mucho
entusiasmo
en todas las
fiestas,
en los rodeos
-donde los huasos
de a caballo
realizan
las proezas
de atajar
la vaca
en un lugar
determinado-
y también
se baila
debajo
de las enramadas
durante
las fiestas patrias del 18 y 19 de septiembre.
Paisaje de la Isla de Chiloé

En el ensayo "Hacia una lectura de la Nación de Chile o una loca geografía (1940) de Benjamín Subercaseaux" Carolina Andrea Navarrete González apunta:

"Al adentrarnos en la obra Chile o una loca geografía, con ya más de medio siglo de existencia, se percibe un confluir memorístico-geográfico, el cual da las pautas de un trazado nacional, impronta de Chile sobre los chilenos, cuya existencia pareciera justificarse en una búsqueda incesante hacia el descubrimiento de sí mismo y del otro.
La composición de esta obra obedece a siete partes: Descubrimiento de Chile; el país de las mañanas tranquilas; el país de la senda interrumpida; el país de la muralla nevada; el país de la tierra inquieta; el país de los espejos azules y el país de la noche crepuscular. Como podemos apreciar, el autor concibe para cada parte de nuestro territorio, una noción de país particular. Ahora bien, "país" según el Diccionario de la Real Academia Española significa: nación, región, provincia o territorio, con lo cual podríamos inferir que Subercaseaux concibe a la nación como un subconjunto de territorios cuyos caracteres diferenciadores articulan la totalidad del cuerpo chileno".

Dos pintores chilenos

Uno
de los
pintores
chilenos
que más
me llama
la atención,
acaso
sea el más
abstracto
y también
el más famoso,
es
Roberto Matta
(1911-2002)
No hay museo
de arte moderno que no tenga un cuadro suyo.
Esta obra suya se llama "Nacimiento de América"

Una
pintora chilena
que me gusta,
y que por ahora
no es muy conocida
en el exterior,
es Consuelo Villaroel. ( ? )
Consuelo hace pintura
figurativa y este cuadro
de Valparaíso,
representa su obra,
cuyo futuro está en ultramar.


Cocinando la cultura chilena

(Acompañada con las imágenes de la Isla Negra,
Violeta Parra, Pablo Neruda y Gabriela Mistral)

ODA AL CALDILLO DE CONGRIO

En el mar
tormentoso
de Chile
vive el rosado congrio,
gigante anguila
de nevada carne.
Y en las ollas
chilenas,
en la costa,
nació el caldillo
grávido y suculento,
provechoso.
Lleven a la cocina
el congrio desollado,
su piel manchada cede
como un guante
y al descubierto queda
entonces
el racimo del mar,
el congrio tierno
reluce
ya desnudo,
preparado
para nuestro apetito.
Ahora
recoges
ajos,
acaricia primero
ese marfil
precioso,
huele
su fragancia iracunda,
entonces
deja el ajo picado
caer con la cebolla
y el tomate
hasta que la cebolla
tenga color de oro.
Mientras tanto
se cuecen
con el vapor
los regios
camarones marinos
y cuando ya llegaron
a su punto,
cuando cuajó el sabor
en una salsa formada
por el jugo del océano
y por el agua clara
que desprendió la luz de la cebolla,
entonces
que entre el congrio
y se sumerja en gloria,
que en la olla
se aceite,
se contraiga y se impregne.
Ya sólo es necesario
dejar en el manjar
caer la crema
como una rosa espesa,
y al fuego
lentamente
entregar el tesoro
hasta que en el caldillo
se calienten
las esencias de Chile,
y a la mesa
lleguen recién casados
los sabores
del mar y de la tierra
para que en ese plato
tú conozcas el cielo.